" El concierto de las muchas voces..."
Si alguna vez le ha tocado estar en la fila para cruzar la frontera entre Tijuana y San Diego, seguramente está familiarizado con la situación: pasan los minutos, incluso las horas, y usted no llega al punto de revisión.
Cada año el condado de San Diego pierde cerca de 6 mil millones de dólares por el tiempo perdido en este cruce fronterizo, considerando tanto los cruces de personas como los de transporte de carga, y estimando un tiempo promedio de 45 minutos por cruce, aunque es sabido que en las "horas pico" el tiempo de espera puede ser de más de dos horas.
En busca de una solución para este problema, en días pasados el gobierno federal dio el visto bueno para la construcción de una tercera garita, además de las ya existentes en San Ysidro, por donde cruzan 48 millones de personas al año, y Mesa-Otay, por donde cruzan 12 millones. El proyecto establece que el nuevo punto de cruce se ubicará dos millas al este de Mesa-Otay.
Pero aunque esta parece ser parte de una solución a largo plazo, existen algunas medidas que aún podrían tomarse para hacer más efectivas las operaciones de los actuales puertos de entrada a Estados Unidos. De acuerdo con David Shirk, director del Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego, se lograría una mayor eficiencia de los cruces fronterizos, reduciendo los tiempos de espera a un promedio de 20 minutos. "Cuando se aprueba un nuevo proyecto de este tipo es importante evaluar los procesos de inspección actuales. Desde antes del 11 de septiembre de 2001 estos procesos son lentos, ineficientes y causan problemas no sólo para la economía de la región", explica Shirk.
Entre los datos que utiliza el instituto para evaluar dicha eficiencia, se halla un reporte publicado por la Asociación de Gobiernos de San Diego en 2006. De acuerdo con este documento, que recoge en detalle el impacto económico de los retrasos en el cruce, no existe la capacidad en la infraestructura actual para cumplir con los requerimientos en materia de comercio y seguridad, necesarios para que operen las actuales garitas.
Se estima que las pérdidas anuales de 6,000 millones de dólares equivalen a 51, 325 empleos anuales. De continuar la tendencia, la cifra podría ascender a más de 104 mil empleos anuales en 2014, casi 10, 000 millones de dólares que dejarían de ingresar al condado. En los niveles actuales, se estima que debido a lo complicado del cruce San Diego, se están perdiendo más de 8 millones de viajes personales al año de México hacia Estados Unidos, que resultan en más de 1,200 millones de dólares en pérdidas por ingresos de negocios debido a que la gente, en lugar de comprar en San Diego, compra en México.
El sector de ventas al menudeo es el más afectado, ya que absorbe el 90% del impacto. Adicionalmente, se pierden más de 3 millones de horas de trabajo potenciales en el condado de San Diego debido al tiempo de espera en el cruce, lo que equivale a 41 millones de dólares de salarios perdidos. El impacto económico para todo el estado de California, considerando que el 5% de los viajeros se dirigen a áreas fuera de San Diego, es de 1,300 millones de dólares.
Por lo que respecta al lado mexicano, un informe del Colegio de la Frontera Norte indica que para Tijuana la afectación en términos de producción asciende a 1,870 millones de dólares, unos 57 mil empleos, o unos 280 millones de dólares en salarios.
El mismo documento indica que la infraestructura de las garitas ha crecido en un 26% desde 1993, pero con la entrada del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), las exportaciones han crecido un 420% y las importaciones más del 200%.
Además de estas afectaciones, Shirk considera que hay otros aspectos a considerar, como el hecho de que quien espera en la fila durante hora y media con el motor del auto encendido, sufre una pérdida económica y contamina el ambiente. "Esto afecta la calidad de vida de todos: de quienes tienen que hacer ese trayecto con frecuencia, de quienes viven en la zona, e incluso de los agentes que trabajan ahí", explica.
"La meta para la región deben ser 20 minutos en cada puerta de entrada al país", añade. "Hay maneras de hacerlo, si se realiza la inversión en tecnología que es necesaria; el problema es que estamos invirtiendo más en los agentes de la Patrulla Fronteriza para que desde su camioneta vean si vienen más indocumentados en las zonas no pobladas. Ese dinero es vital para la economía y la comunidad, a la que le cuestan millones de dólares tantos retrasos".
P.D. Mientras eso sucede alla, en Calexico siguen esperando que algo suceda ya...